Después de mucho tiempo sin publicar, volvemos de nuevo a reanudar este blog. Esta vez se nos suma una nueva integrante de 9 meses llamada Sofía. Con ella, Alejandra, Coco y Cora volveremos a disfrutar de muchas rutas y aventuras.
Esta será la primera ruta que haga la pequeña, por lo que elegimos una sencilla para arrancar. Nos dirigimos a Salas para comenzar la senda de la cascada Nonaya. La salida parte desde el albergue que hay en el pueblo.

Esta es una ruta muy sencilla apta para todos los públicos. Gran parte del recorrido transcurre a la sombra, debajo de bosque de pino y eucalipto entre otros, lo que permite disfrutarla a buena temperatura en este Julio caluroso que nos ha tocado este año. La fuente Paín que se encuentra no muy lejos del comienzo de la ruta permite a peregrinos y caminantes recargar las cantimploras.

Esta senda comparte trazado con el Camino De Santiago y son varios los peregrinos con los que nos cruzamos durante la ruta.

El río Nonaya nos acompaña durante todo el camino y Cora no ve el momento de poder darse un buen baño…

Tras aproximademente una hora, llegamos a la preciosa cascada. Una cruz acompaña el paisaje. Cora aprovecha entonces para darse el baño que tanto había esperado.

Para la vuelta volvemos por el mismo camino aunque se podría hacer circular en una ruta alternativa.