4ENFURGO CRECE – VIAJE A LAS MEDULAS (DEL 19 AL 21 DE ABRIL DEL 2019)

Hace casi un año que no publicamos entradas y os preguntareis por qué.  Por una parte, la nueva camperización y homologación de la furgoneta ha hecho que esté parada durante unos meses. Por otra parte nos emociona deciros que esta pequeña familia que es 4enfurgo ha aumentado. Un miembro más se ha unido y no, no tiene 4 patas. Se trata de una pequeña aventurera que ha nacido hace tres meses con muchas ganas descubrir el mundo. Aunque muchos nos dijeron que se nos acabarían las aventuras y que ser padres era incompatible con la furgo, trataremos a través de este blog de hacer ver que están equivocados. Si bien es cierto que la logística cambia, eso no impide que se puedan hacer miles de planes bonitos e ilusionantes en familia.

Para estrenarnos en el mundo de la furgo en familia decidimos ir a las Médulas, en el Bierzo. Esta vez Coco y Cora no nos acompañan. Salimos el 19 de abril después de comer. Durante la mañana de ese día estuvimos preparando la logística de la furgo que la nueva llegada requería. Ahora hay que hacer que el minimalismo entre en nuestras vidas para que se pueda meter todo, carrito incluido.

Llegamos al pueblo de las Médulas a eso de las 7 de la tarde. Aparcamos en el aparcamiento que hay a la entrada. Se notaba que era Semana Santa. Estaba lleno de furgos y de autocaravanas.

Tras aparcar dimos un paseo por el pueblo. Intentamos ir al lago Somido pero como eran ya las ocho de la tarde decidimos dejarlo para el siguiente día.

Preparamos la cena mientras la peque comía. La verdad que la furgoneta es un vehículo único para viajar con bebés, ya que te permite que duerman tranquilamente, que coman o que jueguen.

Como la familia aumentó, el modo de dormir también cambió. En este caso la tía Raquel nos ha regalado una cama para la parte delantera. Se coloca entre los asientos y aguanta el peso de un adulto medio. En principio estaba pensado para que durmiera la pequeña, pero, dadas las circunstancias de la lactancia nocturna, durante unos meses ella dormirá atras en su nidito con el padre y la madre dormirá delante.

Y bien, ¿cómo fue la primera noche? Pues bastante bien. Durmió del tirón hasta las siete y media de la mañana, cuando ya había amanecido. Así que nos sirvió de despertador para empezar un nuevo día y preparar el desayuno. Primera noche superada

Sobre las 10.30 salimos a hacer la ruta de las Valiñas, que en el centro de información nos dijeron que era apta para el carrito. Había dos opciones de ruta, la corta y la normal. Decidimos hacer la normal. Por el camino nos encontramos con muchos niños y perros. Al principio había un poco de pendiente pero el Thule rodó muy bien durante todo el recorrido.

Disfrutamos de un día espectacular. Por el camino pudimos observar muchos robles y castaños (había un cartel a la entrada que prohibía coger castañas).

Tras alrededor de una hora llegamos a ‘La Cuevona’, a la cual no se podía acceder por riesgo de desprendimientos.

Más arriba estaba la cueva ‘La Encantada’, pero a esa no se podía acceder con el carrito, ya que había mucha pendiente y el terreno era demasiado irregular. Subimos por turnos mientras uno de los dos se quedaba con el carrito.

Dimos la vuelta por el mismo sitio ya que la zona corta nos parecía que no era muy apta para el carrito. Al final del camino paramos a tomar un refresco y a que la pequeña comiera. Por el camino vimos un vendedor de miel y productos típicos del Bierzo, así que no pudimos resistirnos a comprar un par de botes para la merienda.

Por la tarde y tras la obligada siesta fuimos a ver el centro arqueológico donde explicaban cómo se formó este lugar con los romanos. Descubrieron que había oro en el interior de las montañas de la zona. Idearon un método para extraer dicho elemento que consistía en la Ruina Montium, que consistía en hacer galerías verticales y horizontales sin salida y hacer que pasara por ellas una gran cantidad de agua, hasta que la presión no fuera soportada por la montaña y ésta reventase. Durante el tiempo que estuvieron lograron sacar 72 toneladas de oro.

Después de la visita nos acercamos al Lago Somido (no confundir con Somiedo), que estaba a un kilómetro de distancia.

El domingo 21 y tras desayunar unas ricas tostadas con miel de Bierzo nos dirigimos al Mirador de Orellán. Aparcamos la furgo y subimos durante 500 metros con la niña en la mochila. Arriba las vistas eran preciosas.

Había una excursión por el interior de las galerías (se puede ver en la imagen inferior una parte del recorrido), pero no la hicimos por la pequeña.

Más tarde fuimos al Lago Carucedo, donde hay la playa fluvial más grande del Bierzo. Allí nos acercamos al Observatorio de Aves para conocer unas cuantas especies que habitan en el lugar.

La última parada de nuestro viaje fue Molinaseca, lugar de paso del Camino de Santiago.

El pueblo estaba repleto de peregrinos. Las calles eran realmente bonitas. Merece la pena una visita.

El puente romano que está sobre el río Meruelo consta de siete ojos y es del siglo XIII. Frente al puente, en verano hay una playa fluvial, pero en esta época del año no estaba en funcionamiento.

El regreso del viaje fue atravesando Somiedo.

Y aquí se terminó esta pequeña escapada con la nueva incorporación de la familia. Nos ha encantado la experiencia con la bebé. Visto el éxito se prevén muchos mas viajes para que poco a poco ella vaya conociendo los millones de rincones que se esconden y están aún por descubrir.

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