Después de muchos meses «en dique seco», el fin de semana del 19 de mayo, ponemos rumbo a la provincia de Salamanca. con la intención de acercarnos a esta tierra a golpe de pedal.



El viernes salimos de Oviedo a media tarde y fuimos directos a la localidad de Pereña de la Ribera concretamente nos disponemos a dormir en la Ermita Nuestra Señora del Castillo. Es un mirador privilegiado donde vemos por primera vez en el fin de semana el curso del río Duero

Sábado día 20 de mayo. Aldeadávila de la Ribera.
Dificultad Física: Media
Dificultad Técnica: Baja
Distancia: 50km
En Aldeadávila se encuentra uno de los varios Centros BTT del oeste salmantino
El día amanece despejado y soleado. nos disponemos a hacer la ruta más larga de cuantas se proponen. La «Gran Ruta», que, con algo más de 70 km realiza un recorrido circular por pistas de tierra de buen firme.



Domingo día 21 de mayo. Ledesma
Dificultad física: Fácil
Dificultad técnica: Fácil
Distancia: 40 km
Al finalizar la ruta por la zona de Aldeadávila cogimos furgo en dirección a la población de Ledesma . Pasamos la noche en el mismo centro, después de un día de pedalear y pasar mucho calor, damos un pequeño paseo por el centro de la localidad y nos retiramos pronto a descansar. Después de cenar planificamos para el día siguiente una sencilla ruta que discurre toda ella por carreteras comarcales y pistas ciclables. Las dehesas, ganaderías e interminables extensiones de encinas serán la tónica general de la jornada.
Con un día mucho menos caluroso y un perfil amable, rodamos disfrutando del paisaje hasta llegar al famoso Balneario de Ledesma que pertenece al Montepío y Mutualidad de la Minería Asturiana y que constituye un refugio tranquilo y hermoso, pues está emplazado en un lugar privilegiado, en esta ocasión no disponemos de tiempo, pero queda apuntado como lugar ideal para cerrar de la mejor manera alguna próxima aventura de esas que siempre vienen acompañadas de sudor y cansancio.

Tras poco más de tres horas de tranquilos caminos llegamos de nuevo a Ledesma donde nos espera nuestra furgo y unos 300km de regreso a Asturias.
Hacía tiempo que le teníamos ganas a estas tierras del oeste salmantino. No decepcionan, al contrario, regresamos con ganas de más. Quedan pueblos, caminos y rincones por descubrir, pero tendrá que ser en otra ocasión. Hasta pronto Salamanca









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