La segunda semana de noviembre, aprovechando unos días libres, nos decidimos a conocer el Parque Natural de Las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas.
María no tiene días y Cora y Coco se quedarán en Asturias también. Me acompañan Mika y Chus (sí, otro Chus) . El domingo día 6 a las 8 de la mañana salimos de Oviedo en dirección a Cazorla. Nos esperan unas 9 horas y algo más de 800 km por delante.
Pese al tiempo inestable, hicimos dos rutas realmente bonitas y tuvimos un tercer día lluvioso que utilizamos para conocer las cercanas poblaciones de Úbeda y Baeza y recorrer en coche la parte norte de la sierra.

Lunes día 7 de noviembre. Ruta Poyos de La Mesa.
Dificultad técnica: Baja
Dificultas física: Baja
Distancia: +- 16 km




Empezamos la ruta en el Puente de Las Herrerías. El camino se inicia con una pista en buen estado que nos hace ir ganando altura de forma progresiva y cómoda, caminamos paralelos al Arroyo de la Mesa
A la altura de Nava del Espino, giramos 90º hacia el sur y la pendiente se hace más pronunciada, nos dirigimos a Collado Galán para tomar dirección oeste hacia los Poyos de la Mesa.
Es una ruta de orientación bastante fácil, pero hay que estar atentos a los hitos y el mapa en algunos puntos en los que se abandona la pista principal.


Desde arriba, aunque el día no está del todo despejado las vistas de la sierra son impresionantes.

Después de asomarnos «al balcón» bajamos de nuevo hacia la pradería para comer. El día empieza a cerrarse rápidamente, y entonces comienza a granizar.
Nuestra idea inicial era hacer la ruta circular, regresando al coche por la cara sur para después tomar la pista que discurre paralela al Arrollo de los Habares, pero ante el cambio brusco de las condiciones, optamos por volver por la misma ruta que utilizamos al subir.

A medida que descendemos, el granizo se torna nieve para cesar por completo al perder 400 o 500 metros de altura. Al final, la pequeña nevada supuso la guinda del pastel a una preciosa jornada otoñal.
Martes día 8. Nacimiento del Río Borosa.
Dificultad técnica: Baja
Dificultad física: Baja/Media (si no se está acostumbrado a la distancia)
Distancia: 25km

La ruta comienza al lado de una piscifactoría (donde hay un aparcamiento enorme para coches), cruzamos un puente y empezamos a caminar por una pista ancha y cómoda que es, además, prácticamente llana.




Un pequeño bocado a media mañana al lado del río. Esta primera parte es sencilla y la casi totalidad del desnivel (poco más de 600m) se supera en los tramos finales, a partir de la Central Eléctrica de los Órganos.



La Cerrada de Elías es una especie de corredor por encima del agua y constituye, al menos para mi, una de las partes más atractivas de esta ruta.
Desde la central eléctrica hasta el Embalse de Los Órganos la pendiente se acentúa y empezamos un fuerte ascenso por un sendero zigzagueante que nos lleva hasta unos túneles de canalización que debemos atravesar para llegar al embalse.





Una vez allí, tomamosel camino de la izquierda que, en un kilómetro aproximadamente, nos sitúa en el nacimiento del río Borosa o Aguas Negras.


El río surge como por arte de magia.
regresamos al embalse y tomamos la pista de la derecha hasta la Laguna de Valdeazores


Después de comer al lado de la Laguna de Aguas Negras, nos damos media vuelta, el regreso es por el mismo camino, pero en esta ocasión no importa, se trata de una ruta que merece la pena ser vista y vivida también de regreso.
Al poco de comenzar a bajar nos encontramos con una inesperada y agradable sorpresa.


Como se dice en Asturias, «la raposa», acostumbrada en este caso a las personas hasta tal punto, que comía de la mano de unos operarios que estaban dando cuenta de su almuerzo.
Después de tan grato encuentro, nos encaminamos ladera abajo para llegar al coche con los últimos rallos de luz del día, el cambio de hora y el kilometraje de la ruta, no daban mucho margen.
Nuestra segunda (y por el momento última) ruta nos deja con ganas de seguir explorando el Parque, sus rincones y sus secretos, pero tendrá que ser en otra ocasión, el calendario y la climatología mandan.
Al día siguiente amanece totalmente cerrado de niebla y lloviendo, tenemos que desistir de caminar y dedicamos el día a visitar, como ya he dicho, la parte norte del parque, Úbeda y Baeza .
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