FIN DE SEMANA EN LOS ANCARES (25-07-2015) y (26-07-2015)

El fin de semana del 25 al 26 de Julio fuimos al Parque Natural de la Sierra de los Ancares. Hicimos primera parada en el camping de Burbia, a 18 km de Vega de Espinaredo. Está rodeado de montañas, con los Picos Cuíña de 1.990 metros, PenaLonga 1.920 metros y Mustallal 1.980 metros. Allí nos hicimos con una parcelita y aparcamos la furgo.

Después de comer hicimos una ruta desde el camping, donde remontamos el río Burbia, que le da nombre al pueblo hasta cerca de los Lagos con el mismo nombre. Coco y Cora, como siempre, estaban deseando empezar a caminar.

Salimos del pueblo rodeados de castaños, que pronto dejan paso a un espectacular robledal, en el que tejos y acebos comparten protagonismo. Aproximadamente a dos kilómetros de Burbia llegamos a un desvío, en el que la ruta se divide en dos: un camino que sube hasta el Mostallar o el Cuiña, y otro que sigue hacia los Lagos. Cogimos este último, cruzando un puente sobre el río Burbia, en dirección al valle de Villouso, junto al arroyo del mismo nombre, llegando al poco a una completa área recreativa junto a una antigua central eléctrica. Allí nos encontramos con una fuente y Cora no duda un instante en saltar a por agua.

Seguimos el camino durante una hora más, y no fuimos los únicos en hacerlo, ya que un buen número de mosquitos no cesaba en su empeño de seguirnos durante toda la ruta.

El camino discurrió junto al río. A la vuelta, Cora necesitó un chapuzón en el agua para recargar energía y continuar la ruta.

A la llegada cenamos unos ricos huevos con patatas y chorizo en el restaurante del camping. Se olía algo del humo proveniente de un incendio que había cerca de la zona. Esa tarde, helicópteros anti incendios estuvieron pasando continuamente sobre el pueblo. En el camping no había mucha gente y era zona de acampada libre. Junto con las duchas y baños, había zona de restaurante y albergue.

A la mañana siguiente optamos por intentar coronar el Pico Miravalles (1.969 m.) desde el Puerto de Ancares, a 1.648 metros de altitud, cresteando por el cordal que separa los valles de Balouta y Ancares. Pasamos de una temperatura de 27 grados en el valle a 17 grados en el Puerto de Ancares. Allí pudimos ver el origen de uno de los fuegos.

Al partir de un punto tan alto, la ruta no entrañaba demasiada dificultad, sobre todo en la primera parte, en la que solamente había que disfrutar de las vistas mientras caminamos por una senda perfectamente marcada.

No pudimos terminar de coronar el Pico, ya que una densa niebla y lluvia no nos permitió continuar y decidimos regresar.

Al caminar a la vuelta por una de las sendas más altas de los Ancares, las vistas eran espectaculares, tanto hacia la vertiente gallega, como hacia la parte berciana.

Por la tarde nos dirigimos a Piornedo. Situada en las montañas de los Ancares de Lugo, la aldea prerromana de Piornedo cuenta con típicas pallozas tradicionales de la montaña de Galicia. Allí visitamos una Palloza que es un Museo Etnográfico. Un entrañable gallego nos explicó todas las características del lugar en el que vivió hasta hace pocos años. Aunque sus muros eran muy anchos, destacaba el mucho frío que paso durante toda su vida dentro de la Palloza. Allí pudimos ver cómo vivían antiguamente en la zona, además de ver herramientas para la caza, la madera, la elaboración de manteca o de pan.

Decidimos hacer el regreso a casa atravesando el Puerto de Somiedo. Nos acompañó un día espectacular que nos permitió disfrutar de imágenes como ésta.

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